Muchos de nosotros nos hemos preguntado alguna vez cual es la clave para ser feliz en nuestro trabajo, cómo lo hacen esas personas que nos dicen con una gran sonrisa en la cara “Yo, la verdad, es que disfruto en mi trabajo, soy feliz en mi día a día . . . ” Y probablemente las respuestas correctas sean tantas como personas dicen ese tipo de cosas. Pero numerosos expertos coinciden en que, como mínimo, deberíamos asegurarnos de:

1. AMAR LO QUE HACEMOS. Mucho más allá de hacer lo que amamos: la auto-educación basada en la entrega emocional a lo que haces es garantía de felicidad. Y antes o después, con la práctica, te saldrá mejor, y eso alimentará tu satisfacción, viendo siempre el fallo como una oportunidad de mejorar y no como el tedioso proceso de levantarse caída tras caída.

2. SONREÍR. Sonríe, así, sin más. Sonríe a la gente de tu alrededor. Porque sonriendo a los demás te sonríes a ti mismo. ¿O acaso conoces a alguien que sea feliz y tenga puesta una inconmensurable mueca de tristeza en su rostro? Sonríe. Sé positivo. Oriéntate a las soluciones, no a los problemas. La actitud que tenemos hacia las cosas se basa en la actitud que tenemos hacia nosotros mismos, porque sonreír tiene efectos hacia el exterior y por descontado también hacia el interior.

3. SER SIEMPRE POSITIV@. Enlazado con el anterior no podemos obviar este punto. Seguro que reconoces esta frase . . .  ¡y es que es una de las combinaciones de palabras más potentes que existen! ¿Qué hay más poderoso que ser positivo? Hay decenas de libros que hablan de ello, cientos de autores lo han comentado, y lo hemos pensado miles de veces: ser positivo es el primer paso para que las cosas que nos pasan  sean positivas, porque orientarnos hacia lo negativo es orientarnos hacia lo que no aporta, hacia lo que nos oscurece por dentro . . . Por eso: ¡brilla!

4. DISTINGUIR LO IMPORTANTE DE LO URGENTE. Muy a menudo tendemos a confundir estos dos términos: ¡error! Las cosas urgentes lo son por la gravedad de lo que ocurre a consecuencia de ellas, mientras que las importantes lo son en base a su propio valor. Sé capaz de ordenar tus tareas, sé capaz de distinguir lo importante de lo urgente y pon el foco en las primeras.

5. PENSAR EN EL “HOY”. El pasado no se puede cambiar y el futuro está no ha llegado. ¿Por qué no haces caso también en el trabajo? Está claro que aprender del pasado es vital y prever el futuro fundamental, pero céntrate lo máximo posible en lo que tienes ahora mismo entre manos porque si no, todo lo demás, fallará en cadena: el futuro empezará con mal pie, convirtiéndose en un presente desastroso y pasando rápidamente a un pasado que olvidar.

6. SER AMABLE, ASERTIVO, EMPÁTICO… Y SÉ TÚ MISMO¿O acaso contigo no quieres que los demás lo sean? Básicamente: hay que tratar a los demás como querríamos que nos trataran a nosotros . . .  y no hay que impresionar ni tratar de ser quien no eres. Solamente conociéndote a ti mismo y dejando que esa esencia sea comunicada al exterior en forma de hechos y palabras conseguirás la paz interior fundamental para alcanzar la felicidad.

7. NO TENER MIEDO. El miedo paraliza, bloquea y es el peor enemigo de la felicidad. Cultivar el miedo generalmente no sirve más que para prolongar una agonía que tarde o temprano llega a un desenlace desagradable. Si ves algo claro: hazte caso, actúa, habla. No te silencies, no te coacciones a ti mismo por miedo. La libertad es el mayor regalo que tenemos los seres humanos, ¡cógelo!

8. NO COMPARARNOS. ¿Acaso hay algún rasero común y universal? Deja de buscar la comparativa. Admite que siempre habrá gente mejor que tú. Y peor que tú. Que los primeros te sirvan para aprender y los segundos para animarte. La vida no es una carrera, ni de velocidad ni de fondo. Es un escenario donde cada uno tiene una magia, y comparar tu magia con la de los demás es absurdo. Como mucho, compárate contigo mismo, con cómo has actuado en otras ocasiones y que ello te ayude a seguir mejorando.

9. NO CULPAR A LOS DEMÁS. ¿Por qué será que nuestra reacción natural es, ante un problema acaecido, exculparnos buscando a nuestro alrededor un responsable? ¿Por qué solemos “aprobar un examen” pero sin embargo a veces “nos suspenden”? Somos muy responsables de lo que nos pasa . . . y hay demasiadas cosas en nuestra mano como para empezar nuestras frases nombrando a otros, ¿no crees?

10. CULTIVARNOS Y ASÍ ORIENTARNOS A LA EXCELENCIA. Crecer cognitivamente es vital, es la gasolina de nuestra felicidad. La superación, la búsqueda de la excelencia mental, es un gran método para buscar el bienestar. Cuando aprendemos somos más felices, nuestro cerebro reacciona con sensaciones muy positivas cuando lo enriquecemos. Y da igual qué aprendas. Pero aprende. Pásate la vida aprendiendo. Sobre lo que sea. Muy difícil será que no encuentres alguno de tu agrado: Ciencia, Tecnología,  Alimentación, Música, Deportes, Moda, Psicología, Botánica, Manualidades . . .  Da igual. Busca qué te interesa y lee, aprende y crece. En nuestro trabajo, del mismo modo que hacemos con nuestra mente, deberíamos cultivarnos y buscar el ser mejor cada vez. El proceso de perfeccionar nuestras tareas es el incentivo que necesita nuestra mente para no caer en el vacío de creer que hemos llegado a la meta de una irreal perfección. El Mundo está necesitado de gente entregada a la búsqueda de perfeccionarse, de superarse, no solo de ganar más dinero o de tener más éxito, sino de ser mejor en lo suyo. Lo hemos leído y escuchado miles de veces: “La mediocridad abunda”. Pues bien, solamente persiguiendo ser mejores cada vez podremos brillar con luz propia en nuestro día a día y en nuestro trabajo.

¿No crees que están relacionadas unas ideas con otras? ¿No te da la sensación de que todas tienen nexos en común? ¿No te parece curioso? Aplícatelo a ti mismo. Y después aplícalo a tu día a día. No tardarás en notar el cambio.