“La gente olvidará lo que dijiste, también olvidará lo que hiciste, pero jamás olvidará cómo les hiciste sentir . . . ”

Recuperamos esta maravillosa frase de Maya Angelou que a todos, seguro, nos hace pensar. Porque de eso se trata, de pensar, pero también y sobre todo, de SENTIR . . .

Pensemos por un momento cuántas veces nos hemos dicho a nosotros mismos: “¿Qué me dijo esta persona . . . ?” Dediquemos unos minutos a acordarnos de tantas y tantas veces en las que hemos tenido que esforzarnos en recordar qué hizo alguien en un determinado momento, el hecho en sí . . .  Sin embargo no hace falta invertir ni un minuto en buscar en nuestra memoria qué nos hizo sentir una determinada persona en una determinada situación . . . A eso le vamos a llamar: la magia del sentir.

Esa magia se encuentra en el ámbito familiar, en el círculo de amistades o incluso en el de conocidos, puesto que somos perfectamente conscientes de qué nos hace sentir el vecino del tercero cuando compartimos el breve trayecto de ascensor con él, ¿verdad?

Y por supuesto, cómo no, la magia del sentir tiene sentido también en la relación puramente profesional. Porque no nos olvidemos, somos personas en todos y cada uno de los instantes de nuestro día a día.

¿Acaso no recuerdas cómo te hacía sentir el hombre del butano cuando te bajaba esa pesada bombona, una más de las cientos que debía manejar en un día, mientras te sonreía con aquella cara de felicidad que no comprendías de dónde nacía? ¿O acaso no recuerdas las sensaciones que te transmite el encargado de tu gasolinera habitual? ¿No sabes cómo te sientes cuando la amable pescadera te mete en dos bolsas el pescado que acabas de comprar para que no se impregne el olor a mar en tus manos? ¿No sabes cómo te sientes cuando vas a tirar la basura con las dos manos ocupadas y la simpática barrendera te ve desde lejos, se acerca al contenedor y te ayuda a abrirlo con una sonrisa cómplice?

CRÉETELO . . .

del mismo modo recordarás cuando un profesional seleccionado por su excelencia, un profesional Xelectio, termine su labor en tu hogar.